Diego Topa: “Estoy convencido de que vine a esta vida con la misión de llevar alegría”

Es un personaje amado por los chicos y de los que más temporadas lleva en el universo Disney. A solas con Teleshow el actor habló del vínculo con las familias, los pedidos que lo emocionan y el orgullo que siente su padre por el lugar en el que ha puesto el apellido.

Es el ídolo de los chicos. Y no solo no reniega de lo que genera a su paso; lo disfruta. A diferencia de otros artistas, Diego Topa se detiene a saludar a cada nene que con su familia le pide una foto, un video o le quiere contar una anécdota. “Es parte de la vuelta de amor. No puedo negarme a eso. Ni siquiera es algo cholulo, es amor”, afirma la estrella de Disney.

A días de lanzar la quinta temporada de Junior Express, su protagonista cuenta que le gusta renovar y buscar cambios todos los años. En esta oportunidad, además de nuevas incorporaciones e invitados sorpresa, se incorpora un nuevo formato. “A pedido de los nenes vamos a contar qué pasa con el monorriel a la noche”, adelanta Topa sobre los nuevos capítulos, que se estrenan cada lunes.

“Cinco temporadas es un montón para Disney, es uno de los programas que más temporadas tiene. Para nosotros, es un logro enorme”, dice el artista, quien además se mete de lleno en la producción de los espectáculos y temas musicales. Y como todos los años, presenta nuevo disco.

Play

—¿Cuáles son las exigencias de Topa en el camarín?

—Tiene que haber un ventilador.

—¡Que barato que salís!

—Te juro que soy barato. Un ventilador; un poquito de fruta a veces.

—¿Nada de sushi, champagne y un séquito con tu perro chihuahua?

—No, cero. Tengo mi perrito, pero no lo llevo porque ladra y le quema la cabeza a todos. Es el perro de Doris (Stephie Caire). Es artista.

—Hay que poner a trabajar a toda la familia en este momento. ¿No tiene cachet?

—No, él no (risas). Lo tendría que pensar (risas).

—Por lo menos un canje de veterinaria.

—Nada, che. Soy especial, lo pagamos y listo. Tenés que poner (fotos) en las redes, todo. Y te lleva tiempo hacer eso.

—¿Cuántos años con Disney?

—19, una vida. La mitad de mi vida por lo menos. Tengo 43.

—Tu personaje también es tu nombre.

—Es mi nombre, es mi apellido. Yo arranqué con Disney y todavía no se sabía eso, entonces quedó mi apellido. Yo amo a Disney.

Play

—¿Hay muchas limitaciones por ser parte de la familia Disney?

A veces yo soy más Disney que Disney. Realmente creo que uno trabaja para los más chiquitos, trabaja para una familia y tenés que tener una conducta porque sos referente. No me cuesta absolutamente nada. Igual yo soy súper tranqui. No sé, me decís que me tengo que afeitar, y me afeito. No es que reniego de eso; como que vino conmigo.

—Está bien, pero a la vez sos un hombre de 43 años que podés salir a cenar y tomarte una cerveza. Y sin embargo no te voy a ver en una foto en una revista con una botella de cerveza.

—Es que eso viene de la vieja escuela de Disney, que la tengo incorporada. A mí tampoco me gusta. De hecho, es muy loco: en los cumpleaños, cuando llega el típico brindis, yo bajo la copa.

—Vos sos actor. ¿Qué pasa si el día de mañana te llaman de Pol-ka para un papel?

—Mira, si tengo tiempo…

—Un golpeador de mujeres.

No, no. Eso también lo elige uno.

—Bueno, pero es un personaje y vos no dejás de ser actor.

—De hecho me han llamado. Lo primero que pongo en la balanza es el tiempo, si lo puedo hacer, porque soy re profesional. Y después veo si me gusta. Necesito disfrutar de lo que hago. No tengo problema de encarar otro personaje. De hecho hace poquito me llegó un libro para hacer una peli, y qué sé yo… Pero me gusta más hacer cameos, me encanta eso. Casi estoy en el final de 100 días para enamorarse, que era fan de la serie, y me hubiese encantado hacerlo. Si tengo que hacer algún personaje, si me gusta lo hago. Y si va también con las reglas Disney, pero no porque me las pone Disney, sino porque me las pongo yo. Soy consciente de lo que hago y que eso provoca algo en los más chiquitos. No me gusta que me vean distinto y que digan: “¿Qué está haciendo Topa, ma?”. Estoy instalado muy de lleno en casa.

—Es que hay mucho del personaje en Diego, y de Diego en el personaje.

—Totalmente. No están separados, y soy consciente de eso.

—19 años en Disney, temporada nueva, un personaje al que vos querés: ¿no te pesa en lo más mínimo, en ningún momento?

—¿Capitán Topa? No, no, al contrario: lo amo. Cuando estábamos grabando uno ya no sabe si se vuelve a grabar o no, y va soltando. Hacés como un duelo porque son personajes a los que uno les pone la vida. Y los padres dicen: “No, que no termine…”. Topa va a haber para rato, siempre. Así que por ahí está en Capitán, por ahí está como yo.

—Trabajás con tu familia, y es muy fuerte ver que los chicos llegan al teatro y reconocen a tus padres, a tu hermano…

—A mi prima, ¡a todos! Es increíble porque se forma esto que es familiar, y me gusta que eso pase. Más allá de poder estar en la tele, que puedan ir al teatro y que me puedan ver como alguien real, más allá de la ficción. Ellos entienden que soy el Capitán Topa, pero que tengo mamá, papá, hermanos.

—En qué lindo lugar pusiste el apellido: está vinculado a cosas lindas, a la familia, a los chicos.

Para mi papá es un orgullo. Mi papá esta grande y le cuesta hablar. Y ahora entiendo que me pasa un poco lo de él: a esta edad me emociono muchísimo con todo. Mi papá habla y se le cierra la garganta. O viene, me cuenta todo, viene con las cartitas, me trae los dibujitos.

—Diego, en un momento de la Argentina muy difícil, ¿cómo hacés con la cantidad de pedidos que te deben llegar?

—Y… yo trato de acomodarme en el tiempo como puedo, trato de cumplir con todo lo que puedo porque de verdad es increíble la cantidad de demanda que hay de videitos, de ayuda… Sé lo importante que es así que trato de organizarme. En mi productora, en mi oficina, y me ordeno y grabamos diez, 15, 20 videos. Algunos los mando yo, rápido, porque hay cosas que se necesitan rápido. Pero sí, trato de hacerlo; o caigo de sorpresa en lugares para acompañar. Es muy importante eso. También es una forma de agradecer porque es mucho lo que yo recibo de cariño, de amor. Soy humano, no tengo súper poderes ni nada. Voy y (dejo) una sonrisa. Sé que hago reír a los más chiquitos, que hago reír a mamá, a los abuelos que me dicen: “Yo lo sigo mirando en mi casa cuando el nene no está porque lo miro a la noche y me duermo contento”. Que una abuela me diga eso me pone la piel de gallina, me conecta con mis abuelos. Basta, no me hagas llorar…

—Ahora, en esas visitas a esos lugares, uno se queda también muy impactado porque ve cosas muy tristes.

—Muy tristes, muy dolorosas y muy injustas. Uno se va muy enojado a veces también con la vida, con no saber, decís: “¿Por qué?”. Es un montón lo que pasa. Tengo casos de nenes que sigo, que estoy atrás de su evolución, y me van contando los papás. Ellos mismos también te enseñan. Es como que ellos mismos le dan fuerza a la familia. Hay nenes que están internados años, y los voy viendo, los voy acompañando, estoy alrededor de ellos. No solo de acá, de todo el país, y de Latinoamérica. Me han pedido algo que para mí fue muy fuerte. Había un caso muy grande en Argentina de un nene que no podía comer, tenía como una fobia a comer, y si no comía se iba a morir porque no lo podían tener internado. Me pidió ese papá, me buscó por todos lados. Y se me ocurrió empezar a mandarle videos diciéndole que Arnoldo le preparaba la comida para llevarle y que quería verlo. Y me empezó a mandar los videos del nene comiendo. Y eso es mágico.

—Es tremendo: ahí, le estás cambiando la vida a una familia.

—Es fuerte, son cosas… Así pasa todo el tiempo. Yo estoy re sensible, eh.

—¿Estás sensible ahora en particular?

—Estoy sensible porque pasan muchas cosas. Quiero cumplir con todo y estoy poniendo todo para dar todo. La verdad que amo esto que hago, cada vez estoy más convencido que vine con esta misión en mi vida que es trabajar para los más chiquitos, para la familia. Y quiero llevar alegría.

—Cuando mirás para atrás y decís: “Hace 19 años ponía un pie en Disney”, ¿te imaginabas algo de esto?

—No, esto no. En el principio estaba haciendo Zapping zone, después hice Playhouse. Pero no me imaginé esto, me sigo sorprendiendo. Y eso me gusta también, que las cosas todavía me sorprendan.

—La realidad superó al sueño.

—Sí, superó infinitamente. Y en toda Latinoamérica. Ahora que todo esto se está ampliando creo que con Disney se van a venir cosas nuevas, novedades enormes, me van a conocer en todo el mundo.

—¿A quién le agradecés?

—Le agradezco realmente al Universo. A mi mamá y a mi papá, que me trajeron. Y a todo el público, porque la verdad que el público, los amigos, la familia, son mi base. Soy una persona súper feliz de poder hacer lo que hago y de poder acompañarlos. Y les agradezco a todos siempre por el amor que me dan todos los días.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s